Colesterol: lo que los análisis no siempre te cuentan
El colesterol es uno de los temas médicos que más consultas genera y también uno de los más malentendidos. Hay quienes lo ven como un enemigo a eliminar por completo, y otros que no le prestan atención hasta que un análisis lo pone en números rojos.
La realidad, como casi siempre en medicina, está en el medio.
No todo el colesterol es malo
El colesterol es una sustancia grasa que el cuerpo necesita para construir células y producir hormonas. Sin él, el organismo no funciona.
El problema no es su presencia, sino su exceso y el tipo de partículas que lo transportan por la sangre.
El LDL, conocido popularmente como colesterol malo, tiende a depositarse en las paredes de las arterias cuando está elevado. El HDL, o colesterol bueno, ayuda a retirar ese exceso y lo lleva de vuelta al hígado.
Lo que los análisis miden
Un perfil lipídico completo informa varios valores: colesterol total, LDL, HDL y triglicéridos.
Cada uno cuenta una parte de la historia. Por eso los médicos no interpretan un número aislado, sino el conjunto y su contexto: edad, tabaquismo, presión arterial, diabetes y antecedentes familiares.
Una persona con LDL algo elevado pero sin otros factores de riesgo puede tener un riesgo cardiovascular bajo. Otra con cifras normales pero diabetes e hipertensión puede estar en riesgo alto.
Cómo influye la alimentación
La dieta influye, pero no tanto como se creía hace décadas. El colesterol que comemos tiene un impacto moderado en el colesterol sanguíneo.
Lo que más eleva el LDL son las grasas saturadas y las grasas trans: embutidos, frituras, bollería industrial y comidas procesadas.
En cambio, las grasas saludables como el aceite de oliva, los frutos secos y el pescado azul favorecen un perfil más favorable.
Moverse y dejar de fumar
La actividad física regular aumenta el HDL y ayuda a controlar el peso. No hace falta ser deportista: caminar a buen paso la mayoría de los días ya tiene efecto.
Dejar de fumar produce una de las mejoras más rápidas y notables en el riesgo cardiovascular, con beneficios visibles en pocos meses.
Cuándo se necesita medicación
Las estatinas no son para todos, pero tampoco deben rechazarse por miedo. Cuando el riesgo cardiovascular es alto, son una de las medidas más efectivas para prevenir infartos y accidentes cerebrovasculares.
La decisión siempre debe tomarse con el médico, a partir de una evaluación individual.
Conocer los números es el primer paso. Interpretarlos con criterio profesional es lo que realmente protege la salud.
Dr. Jose A. Cisneros, MD, Ph.D drcisneros.com